
La verdad es que el covid-19 aceleró la transformación de la educación. Ya estudios previos habían demostrado que el sistema de enseñanza tradicional desaparecería aproximadamente en un par de décadas con la inmersión de la revolución tecnológica, pero, con la llegada de la pandemia, estos cambios se dieron mucho más rápido, lo que ha representado un gran reto para las instituciones, profesores y todo el personal académico.
Estos cambios, si se trabajan de la manera adecuada, otorgan numerosas ventajas al estudiante, entre ellas tenemos:
- Autonomía en el aprendizaje: El alumno se convierte en el protagonista de su propio aprendizaje, pudiendo escoger sus propios horarios y avanzando a su propio ritmo. El enfoque está orientado en una educación personalizada.
- Nuevo rol del tutor: Con el crecimiento en el acceso a la información, el tutor se vuelve cada vez más importante en la vida del estudiante, como guía en el proceso de aprendizaje, enseñándoles que deben ser críticos con la información, pues no todo lo que consigan en la red tendrá veracidad.
- Tecnología: Hoy en día nuestros jóvenes ocupan gran parte de su día en internet, por lo que la creación de plataformas educativas que incluyan vídeos, animaciones y actividades interactivas resultan esenciales en el aprendizaje de esta nueva generación.
- Mayor acceso a la educación: Con la modalidad online se beneficiarán muchísimos trabajadores y amas de casa que tienen el deseo de prepararse, pero no lo habían logrado por falta de tiempo.
- Globalización: La creciente comunicación entre los distintos países hace posible que cada vez existan mayores oportunidades de trabajo remoto, por lo cual el aprendizaje de idiomas se vuelve cada vez más necesario.
Aunque, como todo cambio, también trae consigo una parte negativa, pues no todos los estudiantes cuentan con acceso a internet o dispositivos tecnológicos para recibir sus clases; también existen tutores que no conocen como usar las herramientas especializadas para dictar clases; y ha representado un reto mucho mayor para las instituciones que no cuentan con un área de sistemas para el desarrollo de plataformas educativas.
Sin embargo, se cree que esta nueva modalidad de estudio ha llegado para quedarse. Una vez que finalice el confinamiento, muchos de los estudiantes preferirán tomar sus programas desde casa, y es que el mundo ya no será igual al que vivimos antes de esta pandemia. Así que debemos adaptarnos y tomar todo lo positivo de esta nueva forma de vida.
